viernes, diciembre 30, 2005

Etselec

Si alguien revelara la existencia de cierto conjuro
tan solo uno y que, embellecido con algún pase mágico se impusiera
para y de esa manera lograr sortear mi transcurrir por el día de hoy
sin un zarpazo, sin un recuerdo, sin un desgarro
admito que me comprometería a concederle lo que no tengo

No alcanzarán el resto de mis días para procurar olvidar
sus palabras de aquella tarde
de aquel jueves
de hace hoy
justo hoy
un año
hoy

cuando
fue que dijo
yo voy

Tanto y cuánto
más tiempo pasa
tanto y cuánto más inútilmente
me pregunto
¿Por qué?

jueves, diciembre 29, 2005

Paolo Virno

Palabras con palabras. Poderes y límites del lenguaje
La naturaleza divina del lenguaje

Tratar palabras con palabras es tan complicado como entrelazar dedos con dedos y frotarlos, cuando se reconoce apenas, y sólo por parte de quien realiza la acción, cuáles dedos pican y cuáles dan alivio a los que pican.

Agustín, De Magistro, 5.14

miércoles, diciembre 28, 2005

El día que las vacas volaron

Fue el miércoles 26 de Diciembre del 2001 por la noche. Sobre la hornalla de la cocina, el agua que colmaba la cacerola, procuraba calentarse buscando su punto de ebullición, ese exacto momento donde todo el contenido burbujea. Era hora de cenar. Tan abstraído estaba el narrador que, casi sin darse cuenta, levantó la tapa de la olla y toda superficie de los alrededores, fue empañada con vapor. Lo que se llama punto de ebullición. La temperatura exacta para sumergir en el recipiente los fideos. Las pastas secas desparramadas sobre la mesada, esperaban con inocultable aire de resignación ser ahogadas y pasar de la rigidez de ese momento a la docilidad y blandura posterior al hervor. Lo que se denomina pasta al dente.

Todo el ritual, incluido el de la mesa lista y pronta, de nada sirvió. En el cuerpo del narrador no entraba un alfiler. No podía probar bocado. Tampoco, por esos tiempos, lograba conciliar el sueño. Fueron aquellas semanas de esperas interminables, de mucha incertidumbre y demasiada angustia.
Algo se venía generando desde muchísimo tiempo atrás, antes que los spaghettis hicieran su primer y último ingreso triunfal al recipiente repleto de agua hirviendo. Eran sospechas de entregas miserables y de dudosas maniobras especulativas de los omnipotentes y poderosos de siempre, para embromarlos y hacerles perder esa irrepetible oportunidad. Y el narrador no hace referencia a los spaghettis, precisamente. Finalmente todos aquellos fideos que habían lograron su punto de cocción exacto y que, fueron de manera presta a caer en el colador y servidos en el plato, terminaron por enfriarse sobre las mesa, en tan infructuosa como ociosa espera. El narrador no conseguía sobrellevar el nerviosismo, las dudas, las zozobras y las conjeturas que le ocasionaban esos momentos. Lo que habitualmente se explica como "No ganar para disgustos". Todas las penurias descriptas resultaron ser amplias y justificadas razones y por demás contundentes, que convalidaban con creces el escaso o nulo apetito mostrado por el narrador.

Y no eran aquellas épocas para darse el lujo de tirar por qué si un plato de fideos. Es verdad: tampoco los días que transcurren permiten esa clase de lujos. Por ello fue que, el único y compacto amasijo que componían el plato, los fideos fríos y el ligante de la manteca, fueron a parar a la heladera con la vaga idea que quizás, al otro día, el jueves 27 de Diciembre, antes de emprender la peregrinación, se le aplicaría el destino para el cual se concibieron: su ingesta.

Resultó esa noche, otra noche imposible, eterna y sin poder dormir. El jueves 27 de Diciembre era “el día”. Por otra parte, el narrador debía de llevar adelante -como cábala feroz y a muerte-, la tarea de no dejar nada librado al azar. Ni el mínimo cabo suelto. Era su obligación chequear y verificar las partes del ritual antes de la partida. El mismo pantalón, la misma remera y la salida al patio para tocar esa maceta de ese fickus. La practica del último eslabón litúrgico. A cada momento repasaba los pasos a seguir.

Había sido demasiado el tiempo esperado y el narrador nunca antes había vivido esa situación y hasta ese mismo día, nada aseguraba que podría alguna otra vez volver vivirla. Aún ese año y en cierta ocasión, creyó haber perdido todas las esperanzas. Nunca y en ninguna otra oportunidad su voz había balbuceado esas dos palabras. Fue un cruel aprendizaje, a los tumbos, entre golpes, moretones, caídas, descensos, ascensos, frustraciones y además, colmados de tristezas. Hasta padecer y llegar a sufrir el oprobio de que un día, una síndico -que poco entendía de sentimientos- los diera por desaparecidos, expresando muy livianamente ante los micrófonos de radio y televisión, esa frase que el narrador nunca podrá olvidar: “Han dejado de existir”. Una puñalada casi mortal.

Pero el narrador conocía muy bien las tripas de los realizadores de sueños e imposibles. Por ello atesoraba para sí cada instante de esos minutos de cada hora de ese último día. Y el día llegó y también, la hora de partir. De rumbear a reunirse en la plaza y marchar a pie, ser parte de la caravana. A mezclarse entre cientos de miles y ser una sola pasión. A alentar. Y a jurar con gloria morir. Esta vez sí era a todo o nada.
Y la lluvia inesperada y el sol y en el medio, otra vez la lluvia y otra vez el sol. No podía ser de otra forma, tratándose de ellos. Castigados, sufridos, maltratados y acostumbrados a los caprichos de las malas vibraciones. Pero, luego de haber soportado tanto ¿Cuánto podía llegar a incomodar un simple chaparrón, hasta el diluvio o el sol mismo delante de sus narices? Con ellos y después de todo, no podía ser de otra manera.

Y de golpe se encontró en medio de una marea celeste y blanca desplazándose y que, lentamente y al ritmo del "Paso a paso" avanzaba con un mismo objetivo, una única meta, una fijación. La gloria. Hacer historia. Romper la inercia de tantos años de frustraciones. Y el momento llegó. El rugido. La locura. El desenfreno. La alegría imposible de contener, hecha ríos de lágrimas.

El narrador finalmente y luego de eternas frustraciones, pudo dar rienda suelta y exorcizar la burla, la cargada y borrar para siempre, aquel cantito de los cosos de al lado, esos que llevan cualquier bandera, unos amargos repletos de copas, pero también carentes de onda; ese estribillo tan burlón, prepotente y despectivo que decía: “Racing va a salir campeón, el día que la vacas vuelen y en la Argentina no haya inflación”.
Y si, ¡Si señores! Ese día llegó y las vacas volaron. Dimos la soñada vuelta olímpica, por que La Academia Racing Club había sido el campeón.

Algunos graciosos atribuyeron el logro y los titulares del viernes 28 de Diciembre, al festejo del "Día de los inocentes". Nada de eso, Señores y por favor, de pie.
En el Este y el en Oeste, en el Norte y en el Sur, brillará blanca y celeste, La Academia Racing Club.

¡Salud Racing Campeón 2001!

martes, diciembre 27, 2005

Inflexibilidad laboral

Unos días sí, otros no, estoy sobreviviendo sin un rasguñón,
por la caridad de quien me detesta.

lunes, diciembre 26, 2005

Su Rock and Roll sangra oídos

Perdón si interrumpo en algo sus tareas, pero al narrador le resulta imperioso e insoslayable no advertirlos sobre la noticia que marcará, de aquí en adelante su vida. Y la de Ustedes, Bloggers amigos. O sea, nuestras vidas.

El narrador termina de escuchar algo tan absurdo, como inaguantable.

Noticias y publicidades que debe de soportar todo el día, pués el sitio donde el narrador está cumple tareas de empleado, hay una tele encendida todo el día.

El dueño del negocio es el amo del control remoto y el narrador –lamentablemente-, nada puedo hacer. Así es la vida.

Señal de cable TN. Publicidad de no sé qué revista. No, Lezama no era.

La locutora larga el rollo a dos mil por hora y dice sin que se le trabe la lengua:

¡Exclusivo! Nos metimos en la intimidad del Negro Ibarra y Kuproviesa.

Vieja, mirá quién vino!

El jefe de los moonies está de vuelta en Argentina.

La Nacion.com

Hombres

El narrador goza de ciertos privilegios. A saber: algunas charlas recientes con Jack Fuchs . El martes pasado, la última. Jack, intentaba explicarme lo que hoy publica: Lo sintetizó con la siguiente frase “El hombre es hombre y a veces, tan siquiera eso”.

Página/12

domingo, diciembre 25, 2005

Porcelana China

A Don Enrique Marí, quien nos ha dejado hace ya más de cuatro años.

II- Porcelana China

Noviembre del ’80 se arrastraba aburrido cuando la Reina Madre del Reino Total ya había tomado la decisión. No era una decisión cualquiera. Había resuelto descabezar a toda la cúpula política del Reino Total. La decisión afectaría a los habitantes de los dos Reinos: El Reino del Segundo Piso y El Reino del Tercer Piso. Tal vez preparándose para los tiempos que el país viviría o sencillamente, por cuestiones más naturales y sensibles, pero no por ello, menos conflictivas: asuntos del corazón.
Y de la toma de la decisión pasó a la acción. En personas de carácter firme o simplemente, despechadas como parecía ser el caso de la Reina Madre del Reino Total, es una regla casi calcada la secuencia que se acaba de describir.

Fue un viernes por la tarde y el escenario, la sala de reuniones del Reino del Tercer Piso, a la sazón, el territorio para las reuniones del Reino Total. Un sitio austero, sobrio y elegante, anche de innegable tendencia a las opacidades. La opacidad típica de esa clase de lugares. Carente de swing y de onda, para ponerlo en términos actuales. De una de sus paredes colgaban dos o tres cuadros -no recuerda el narrador con precisión cuántos- de Benito Quinquela Martín. Una mesa oval, una vitrina y jarrones de fina porcelana china, completaban el mobiliario y el ornato del despacho de las decisiones más fieras. Un recinto carente de porosidades, desprovisto adrede del ramaje y del tramado de capilaridades orales centrífugas y privado de cualquier intento del fenómeno de incontinencia verbal osmótica, sea pasiva, sea activa. Lo que allí se hablaba, de allí no salía. Pero siempre existe una pared con oídos y hace que todo secreto -hasta el más encriptado- quede librado a su pura suerte, nomás. Y la verdad, se supo. Prueba más que fehaciente que el defecto cero es un invento de los gurúes dogmáticos del más recalcitrante liberalismo del empresariado gerencial. En síntesis: El teatro de operaciones ideal, exacto y estricto para la toma de decisiones. De las más bravas y peliagudas que debían de tomar los capangas del Reino Total.

Combatiendo a Isaac Newton

“¿Qué es lo que ocurre en el mundo real cuando intentamos superar la velocidad de la luz?” (Pablo G. Ostrov)

Relatividad, espacio y tiempo. Alguien le chimentó al narrador que ese día un jarrón de porcelana fue impulsado y arrojado de manera tan veloz, que la aceleración cortó el espacio de forma tal, que perdió visibilidad hasta estrellarse donde debía. Que recién y ante el aviso tan poco afable enviado por la Reina Madre del Reino Total al destinatario y con las muestras hechas astillas en los bordes mismos de sus zapatos, uno de los jerarcas del Reino del Tercer Piso y también, del Movimiento de Integración y Sub-Desarrollo, tomó debida nota del recado. Ese misil o especie de telegrama de porcelanato fue, efectiva y definitivamente dirigido a él. Si, el político del M.I.S-D. había sido despedido. El hombre, avezado político al fin y al cabo, decodificó el escaso nivel de sutileza del recado: el destino de la pieza de porcelana China del siglo XVII (el narrador nunca pudo certificar la veracidad del dato referido a la antigüedad de la pieza destrozada) bien pudo terminar su recorrido astillándose en su lustroso cráneo. Si hay algo que distingue y sobresale de la clase política argentina es, su arte de poder discernir el exacto momento de la huida, el escape a tiempo, para así beneficiarse a un futuro reciclaje, realizarse uno o varios microimplantes capilares -de ser necesario-, volver y ser millones. El narrador no cree conveniente y necesario realizar, aquí y ahora, una descripción feno y genotípica del prototipo tan político, tan común y tan argentino.

Tener carpeta o Double-tête

“Una para pensar, está bien. Una en otro extremo para evacuar, no está tan bien. Es incluso terrible molestia y que lo lleva a fracasar” Fragmento de Cabeza Doble, Henri Michaux

El primer indicio del incidente repercutió y sonó tan consistente en el Reino del Tercer Piso, que dejó a casi todo el personal bailando sobre lo que aparentaba ser la cubierta del Titanic. El Reino del Tercer Piso semejaba a la Bombonera en una tarde de Boca-River: no se movía, latía. Pero latía con la síncopa del infarto agudo. Más aún cuando se tuvo la evidencia y la certeza que el apoderado de la Fundación del Dr.Rey Muerto, -institución satélite y cuyos fines más adelante serán contados-, el Dr.Mendoza, se había negado a estampar su firma de todo el contenido de lo que en la oficina de Administración se llamaba La Carpeta. Pués así ocurrió: La Carpeta volvió sin una de las firmas, la del estrenado desocupado.

El logro de la denominación de La Carpeta resultó un hallazgo para un jefe del Sub-Reino del Tercer Piso. Un ‘me adjudico’ producto de la imaginación y creatividad propia de los mejores mandantes administrativos del Sub-Reino mencionado. Esto es, el breve o nulo periplo chispeante y carente de inventiva de los vulgares. De manera más sencilla y objetiva, La Carpeta era eso: una carpeta. Un continente de cartón color marrón con tiritas elásticas que cerraban la misma, formando un triángulo por dos de los vértices de ella. La carpeta era un continente, como quedó dicho. Un continente que, de lunes a viernes se iba colmando con contenido: papeles, burocracias varias, formularios administrativos y cheques. Los cheques correspondientes a diversos pagos que debían de hacerse a través de la Fundación del Dr.Rey Muerto.

El Dr.Mendoza, primera victima directa del affaire Porcelana China, pertenecía y llevaba a cabo sus funciones en el Reino del Tercer Piso. Quizás, el eyectado fuese también un habitante más de esa zona de límites ambiguos y poco claros desde lo geográfico, no obstante, muy bien delimitada y delineada desde lo ideológico. Una región casi virtual, pero con acentuada impronta de mesa chica, que al narrador se le antojó en llamar Zona de Rosca del Reino Total. Ese lugar donde los integrantes de peso de ambos Reinos, cocinaban todo: vida, obra y futuro dentro del Reino Total; de todo terrenal caído en desgracia a gusto del paladar de cierto gerente, secretario o mandante. También de aquellos que, y de puro gusto nomás, había que joderles la vida. Su vida laboral, obviamente. Y será importante intentar entender e imaginar lo que el narrador intenta describir en este último párrafo. Reparar sobre el escrito: Joderles la vida. Así es el poder, el poder sin límites éticos ¿Para qué hablar de los morales? El poder de los poderosos de verdad: feroz y pavoroso

Fundaciones y bibliotecas muy nobles

De la Fundación del Dr.Rey Muerto dependían en Filial Uno, la que se denominaba Biblioteca del Dr.Rey Muerto. Obviamente y de más está decirlo, todo su personal. Escasos, pero empleados al fin de cuentas. La Biblioteca del Dr.Rey Muerto desempeñaba y guardaba como objetivo prioritario y de visibilidad social, la consulta y el préstamo de libros para todos los dependientes del Reino Total y a los vecinos que se asociaban. Además realizaba importantes donaciones a escuelas del Gran Buenos Aires y del Interior del país, que eran beneficiadas a cambio de pintar y colgar de sus fachadas y luego del solemne acto de entrega, el cartelito de Escuela Nº Tal, Dr.Rey Muerto.

La Fundación del Dr.Rey Muerto había sido creada allá por el año 1966 y sus magnas autoridades, presidente y vice-presidente, eran y vaya casualidad, las mismas que las de las del Reino Total. Su apoderado y ha quedado dicho, era el Dr.Mendoza, quien a partir de aquel viernes debió de buscar nuevos rumbos por fuera de los límites del Reino Total.
Conviene aquí -estima el narrador- hacer una pequeña aclaración. Al Reino Total se ingresaba por dos sitios: por la calle Tacuarí y por la calle Piedras. Por Tacuarí ingresaban todos, comunes de a pie y jerarcas; por Piedras, la Reina Madre y las visitas que ella recibía. No es un dato menor: Piedras era el domicilio legal del Reino Total, el domicilio de la razón social; Tacuarí en cambio, el de la marca o nombre de fantasía.

Como quedó dicho, la Fundación del Dr.Rey Muerto, se encontraba ubicada geográficamente por fuera del edificio principal del Reino Total. Echaba raíces situada en una casona entre el edifico mayor del Reino Total y el depósito de bobinas de papel y las rotativas del diario. Un lugar alejado del barullo oficinesco, de la burocracia, de las novedades y chismes que a diario se producían en Diario Pasillo. Convengamos que ese estado de calma e independencia les concedían también, el no saber casi nada de lo que se hablaba en los Reinos. Sus escasos habitantes para anoticiarse de las buenas o malas nuevas debían, irremediablemente remontar Tacuarí y acudir al Reino del Tercer Piso. Ni por de teléfono interno se animaban a preguntar sobre lo que ocurría en el tercero.

Y la tarde del viernes en que el jarrón de porcelana China rompió con la teoría física de la ley de gravedad de manera tal, que ni el mismísimo Isaac Newton hubiese imaginado, la empleada de la Fundación del Dr.Rey Muerto acudió como todos los viernes al Reino del Tercer Piso en busca de lo suyo, esto es: a retirar La Carpeta con toda el papelerío administrativo para la semana entrante. Y la encargada administrativa del Reino del Tercer Piso, quien realizaba -además y también- tareas para la Fundación del Dr.Rey Muerto, fue quien la puso en autos de las novedades acaecidas, a la dependiente del pequeño paraíso que existía por fuera de los Reinos. Breve comentario: La encargada administrativa del Reino del Tercero se había agenciado para sí esa tarea y la ejercía dentro de su horario, ubicación física corriente y habitual. Un regalo en efectivo cash quincenal, caído del cielo y/o aprobado por algún generoso jefe del Reino del Tercer Piso que, bueno, se podría especular a cambio de cuáles y determinados placeres le era recompensado. Para ser más claro: era remunerada por sendos trabajos y por ambas nóminas. Una, por corresponder al Reino del Tercer Piso y otra, por administrar y ordenar los líos de la Fundación del Dr.Rey Muerto. Privilegios y beneficios que gozaban ciertos personajes.

Las piernas la poetisa L.

“Qué lindas son las piernas de Dolores. Pero, qué lindas son...”

La tarde viró en noche para la empleada la Fundación del Dr.Rey Muerto que intentaba obtener, entre otros papeles, su sueldo. Su sueldo y el de las otras tres empleadas que en el edén cumplían tareas. Esto es: El de ella, la administrativa asidua visitante del Reino del Tercero, una empleada administrativa auxiliar, la incalificable bibliotecaria y la poetisa L.
Y la noticia de la no firma de La Carpeta y los motivos esgrimidos por la encargada del Tercer Piso a la empleada administrativa de la Fundación del Dr.Rey Muerto fue, además de una mentira insostenible por más de unas horas, ocasionarle un gran y grave problema a la empleada la Fundación del Rey Muerto, pués además de los sueldos, estaban allí, los pagos a los asistentes y autores de ponencias de los que se daba en llamar Encuentros Literarios de la Fundación del Dr.Rey Muerto.

Los Encuentros Literarios eran monitoreados, dirigidos y orientados por la sabiduría de la poetisa L.
Cada año la poetisa, convocaba e invitaba aquellos que ella consideraba lo más selecto de la intelectualidad vernácula. Era aquella una tarea tan delicada, como gratificante. Tan sutil, de alto nivel intelectual, de gran capacidad y lucidez de selección. Caminaba por el imperceptible filo que desune el amor del odio. Aquello era codearse con la consecuente y probable enemistad de aquel que se sentía afectado por haber quedado fuera del Encuentro Literario de ese año. Y granjearse el odio de un intelectual, no resulta nunca, pero nunca, un buen plan. Era, en verdad, una situación muy poco seductora. No debía, ni podía dejar el mínimo resquicio, indicio, resquemor y cierto grado de resentimiento entre los no convocados para el encuentro de ese año. Tal vez y seguramente, el año próximo, debería de requerir de uno o varios de los excluidos de ese año.
Era tal la magnitud del entramando y armado de Los Encuentros Literarios que, a la poetisa L., le llevaba el año completo. El año que mediaba entre encuentro y encuentro, claro está. Lo hacía con tanto amor y esmero que el solo verla, conmovía. También y para ser objetivo y sincero, el verla impactaba con suavidad y por otros motivos.
Más allá de todo ello, el resultado de los Encuentros Literarios, siempre fue el mismo: un éxito. El logro que era difundido y dispuesto para su provecho, por algún héroe de las estadísticas del Reino del Tercero y por un chapucero y eventual secretario del Reino del Segundo, quienes concurrían el último día, el de exposición de las ponencias, se subían a la foto junto a los intelectuales y cuando llegaban a sus despachos, ordenaban publicarlo en el Suplemento Cultura & Nación del diario.

Cada encuentro se prolongaba por lo general, una semana y acontecía en un lujoso salón de un importante y espléndido hotel céntrico.
Allí se debatía, discutía, argumentaba, razonaba, demostraba y manifestaba durante toda una semana, todos los días, sobre un tema preestablecido. Al término del Encuentro Literario, cada uno de los concurrentes, exponía y elevaba una ponencia. Cada ponencia era defendida y argumentada de manera vehemente, analizada letra por letra y finalmente, aprobada.
Hubo ocasiones en que las disertaciones, se extendían por más de una jornada. Siempre ha sido dura de arriar la intelectualidad argentina.
Todas esas magníficas conclusiones, de lo mejor del pensamiento contemporáneo argentino, era editado en un libro que se distribuía entre los asistentes y participantes primero, para luego, ser enviados a todos los ámbitos culturales que suelen realizar este tipo de eventos.

Merecen unas líneas, las líneas -valga la redundancia-, las curvas, las redondeces y las voluptuosidades de la poetisa L.
Cuentan con alto grado de envidia algunas grouppies de Los Redondos que, Carlos el Indio Solari escribió el aún no grabado hit Las piernas de Dolores, deslumbrado por el aparato locomotor de Karina Rabollini, al que se le adjudica cierto íntimo pegoteo y acceso a una noche post ritual-misa-concierto-ricotero. En verdad, por el barrio de Balvanera se rumoreaba qué no, que ese bello, escueto e intenso blues, el indio Solari lo concibió montado a un rayo y en un día muy gris, saliendo de una tormenta áspera y gruesa, leyendo un libro de poemas de poetisa L.
También conoce el narrador la otra versión. Esa que cuenta que fue Tarea Fina el tema que compuso Carlos el Indio Solari, en ofrenda a ese par de gambas maravillosas.
Para el caso, lo mismo dá. No amerita ahora un debate al respecto.
No es poca cosa que el rocker más grande que el narrador conoció le dedique un tema a la poetisa, aunque la historia suene a cotorreo urbano.

sábado, diciembre 24, 2005

El clonador coreano

Copió, cortó, pegó y lo descubrieron.

El País.es

Gus Nielsen la rompe

La vanguardia es así.

Página/12, Radar

Multame que me gusta

Dan risa -si de reír se trata, son verdaderos dramas- las multas aplicadas por infracciones a la ley 24.230.

Página/12

Qué se yo, viste...

Una rara sensación experimentó el narrador cuando Eduardo Aliverti acabó por anunciar, recién nomás, su cambio de dial. Su pase a La Red.

Perdiendo el rumbo

Las pelotas no se manchan, pero se llenan.

Olé.com.ar

viernes, diciembre 23, 2005

Dar fe

Todos los días que el narrador pasa por Scalabrini Ortiz al 1200, casi esquina Cabrera -para ser un tanto más preciso-, se esfuerza en identificar desde la ventanilla del colectivo 110 el número y nombre de la iglesia que allí está asentada.

Siempre e irremediablemente viaja y con muchísima suerte, parado. Colgado del pasamano como racimos, cantaría Andrés Ciro. Pero la suerte a veces ayuda. Y hoy conquistó un asiento. Esperó pasar por el lugar y confirmar mirando desde la ventanilla que avanzaba como fotogramas sobre el perfil de las fachadas, cuya calle expulsa el tráfico hacia la avenida Santa Fe. Finalmente alcanzó a distinguir su objetivo. Que le ha llevado meses. Pero hoy lo logró. A pesar que el colectivo pasó tan veloz como pasan los colectivos cuando sus conductores divisan la luz amarilla del semáforo más cercano a punto de pasar a roja, o sea, en el aire.

Contaba el narrador que, casi un año se le ha ido en intentos. Pero el día llegó. Intentó fijar su mirada de la manera más aguda. Y observó. Y le costó creer. Y se fastidio al concebir que fuera cierto. El narrador alcanzó a distinguir la numeración exacta y nombre de la iglesia. Scalabrini Ortiz 1261 es el número de la casa de Dios y San Jorge se llama la iglesia.

La iglesia se encuentra protegida y preparada como para soportar un ataque misilístico, más que para recibir a sus fieles. La tapiza una robusta reja pintada de color negro. No vaya a ser cosa que algún desarropado intente refugiarse alguna noche, en esas horas que no saben donde depositar su huesos los mendigos y linyeras que merodean la zona.

La iglesia de San Jorge, vista de frente y a la derecha -como casi todas, no podía ser de otra manera-, posee un garaje cubierto por un techo o una media sombra. En verdad, no recuerda el narrador ese detalle que, considera de escaso valor o relevancia. Pero si, merece señalarse que la sección de la reja que cubre el portón de la cochera y que es lindante a la vereda, está reforzada con malla metálica, también pintada de negro.

El garaje o estacionamiento (o cómo carajo se llame) alberga, guarece y atesora un impúdico BMW gris metalizado cuya chapa termina en 504. No le pidan el modelo del cochazo al narrador, pués de autos no entiende nada. Sólo puede puntualizar que luce moderno, impecable y lustroso.

Le han contado quienes conocen y frecuentan la iglesia que, el dueño del auto es el cura que administra la casa de Dios y Mario es su nombre. Se hace llamar “El padre Mario”. De imponente y robusta contextura física, se impone puntiagudo su abultado abdomen. De esos estómagos muy bien alimentados. Parece que tan mal no le va a éste gordito.

Catedral San Jorge Arzobispado de Buenos Aires y toda la Argentina Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Antioquia . Así se llama la catedral.
Dicen también, que van y asisten a los desangelados de la Villa 31; pero de algo está seguro: con ese coche no va el padre Mario. De eso el narrador puede dar fe.

Ute

El viernes se desvanece por ella.

jueves, diciembre 22, 2005

Eliane

El jueves se va con ella

Mentira, mentira, a dónde te fuiste

El gato de Verdaguer en la Casa Rosada.
Luca debe estar revolviéndose en su tumba.

Clarín.com

Llegó la compu

Una computadora fue otorgada a los alumnos de una escuela en las Islas del Ibicuy, Entre Ríos, República Argentina.

Diario Paralelo32.com.ar

Entre la sopa y los higos secos

¿Quién no se emocionó viéndolo jugar a la pelota? ¿Quién?
Pero ya basta, por favor.

El narrador siente ante cada suceso o desatino que provoca, un batido de hastío, bronca, irritación, repugnancia y tristeza. Si, todo eso.
Lo de él es la pelota. Y digo es. No fue. Tantos troncos dicen que juegan a la pelota en Primera A.

No sé quién le hizo comprar esta historia de animador filósofo barrial globalizado. Alguien que le avise que no. Que así, no.
¿Habrá alguien que lo quiera bien? ¿Y le explique, ayude y apiade de él?

No más.
Nomás.
No dá para más.

Canal 26, TN, Crónica TV, Canal 9, Telefé y demás comunicadores.
Descuelguen esos carteles de “Último Momento” o “Repetimos: Noticia urgente”
El narrador está harto de tener a Maradona todos los santos días -sea por hache, sea por be- nadando en la sopa.

La Nacion.com

Al Jazzero

Para aquellos que puedan darse algunos lujitos, a partir del 4 de Enero próximo, en Punta del Este, se llevará a cabo una nueva edición del encuentro jazzero de Lapataia.

La Nacion.com

miércoles, diciembre 21, 2005

Cuestión de imagen

El narrador de ningún modo propondrá defender la trampa y a los tramposos.

Mucho menos y tampoco, juzgar la conducta deportiva de Mariano Puerta.

Es sabido que André Agassi es parado cada tanto. Su agente le selecciona los torneos. Este si, aquel no.

A Rafa Nadal le habría pintado algo raro en el último Roland Garros.

Pura coincidencia: El Kid de Las Vegas facturó millones de dólares empilchado por Nike y hace unos meses nomás, con su pase a las huestes de Adidas, logró seguir sumando valiosos puntos en su tarjeta DiscoPlus.

El muchachito español, es la imagen en España y en toda Europa de la pilcha de la pipa.

Aclaración indispensable: Roger Federer también es hombre Nike, pero con él, se apunta a otro público. El tenista suizo nunca lucirá musculosas y bermudas.

Mariano Puerta no tenía sponsor, salvo el de su raqueta Babolat, obtenido de última y con mucho esfuerzo.

El narrador concluiría que, la pinta no es lo de menos.

La Nación.com

Cuatro años


Barber

Es un día bellísimo, ¿Existirá algo mejor que dejar desparramar la jornada y acompañarte desde tú reproductor con ella, susurrándote al oído?

Rescaten al pingüino

Toga, el pingüino burro fue raptado.
Qué bajón.

BBC Mundo.com

Karatantcheva

El narrador propone declarar periódico no grato al diario deportivo L’Equipe de Paris.
Además de periodistas, parece que tienen bioquímicos.
O alcahuetes.
O botones.
O estómagos resfriados.

clarín.com

martes, diciembre 20, 2005

El martes, ella

El martes anochece dócil y sosegado con la voz de ella

Por la carretera

Miembros de la organización ecologista Greenpeace se hicieron pasar por compradores de madera talada ilegalmente.
Recorrieron más de 3.000 kilómetros de carreteras federales y atravesaron tres estados diferentes de Brasil.
La carga llegó a São Paulo el pasado 6 de diciembre.
Y no pasó nada.

elmundo.es

Síndrome

Le dicen Síndrome del dedo gordo y Takuo Tsurushima lo sufrió.

BBC Mundo.com

Nueva York, hoy















¡Epa!

La Nacion.com

Premio al P.B.I. 2005 (Premio Banalmente Instituido)

Cierta vez un periodista de una audición de fútbol partidaria y ante la multiplicación de las mismas, le manifestó al narrador: “Somos patéticos, parecemos Huracán. Si seguimos asi, tendremos más fierritos (por los micrófonos) en el aire, que hinchas”
El narrador recordó aquella reflexión de tablón, pero no por ello menos cierta.
Sabiduría popular, le dicen.
Viene a cuento por que ésta época se inundan las tapas de los medios gráficos con historias de nominaciones, de premios y premiados.
El narrador se pregunta y de seguir este ritmo sostenido de proliferación de galardones y/o premios ¿No se aproximará un momento en qué existirán más premios que premiados?

lunes, diciembre 19, 2005

El tedio del final

El tedio y el sopor de un lunes interminable lo aproximaron a ella
Imagina que lo observa desde allí, recostada y leve.
No conforme, el narrador navegó hasta arribar a la orilla de Gallery.
Y no más.
Cuando llegue a su casa, la escuchará desde el impecable The Girl In The Other Room.
Y el lunes finalizará como corresponde.
De la mejor manera, sin el tedio del final.

Casémonos vía México

"Con ella me voy a casar" le dijo Fidel Castro al fotógrafo Néstor Almendros.
Según cuenta en su libro "El amor me absolverá" Isabel Custodio.
Si, claro. Ella es la autora del libro.

BBC Mundo.com

Mi debilidad


Carrie, una chica difícil


Sarah Jessica Parker
, Carrie en la maravillosa serie Sex and the City, reconoce ser muy mal llevada.
El narrador gustoso, intentaría modificar su comportamiento.

abc.es
HBO.com

Tanto se cuidaba y ahora está escofinado

Hace unos días iba a ser padre a los 90.
Hoy mira crecer las flores desde abajo.
C’est la vie.

2001.com.ve
Infobae.com

domingo, diciembre 18, 2005

Reyes y reinados

Con la humildad de principiante y el cálido recuerdo que el narrador guarda de Charlie Feiling.

A él pués.

I - Reyes y reinados

El narrador intentará ser lo más objetivo posible, esto es: relatará las historias vividas, desde que, hace ya más de veinte años, ingresara como dependiente administrativo a las huestes de lo que es hoy, el multimedio más poderoso de habla hispana en América.
El narrador ha sido entre el año ’79 hasta fines del 2000, fecha que fue invitado a “retirarse voluntariamente”, un sencillo supernumerario de las huestes de la señora dueña del grupo que hace sonar a diario el clarín.

La figura del narrador simulaba una sombra y junto a su historia laboral, era agrupada bajo el título de Currículum Vitae, cuya carpeta pendía de un fichero repleto de legajos, idénticos al de él.

Formar parte de la nómina general tenía sus privilegios y también, acarreaba ciertas desventuras. Por ejemplo, la obligación de adoptar a toda costa, el concepto de pertenencia -de infructuoso resultado en el caso del narrador- y la loca fantasía de hacerles creer al resto del personal que, integrarse y formar parte de la familia del gran diario argentino, les depararía -a los beneficiarios- algo comparable a percibir rentas exentas, al fin de cada cierre de balance.

A incontables cursos y seminarios ha tenido la obligación de concurrir a los efectos. El narrador dá fe por él: no lo lograron. Y eso, en el Reino del Tercer Piso no se perdonaba. Nunca pudo ni quiso, susurrar la vergonzante frase “Te estoy pagando”.
Decía el narrador que el pertenecer, después de todo, atesoraba algunos privilegios.

C’est vrai.

Poseer en inventario un escritorio, una silla, una computadora, una cuenta de correo electrónico. Recuerda a Eudora, el primer mensajero que el narrador utilizó para hacer surcar mensajes electrónicos desde la calle Tacuarí al 1800 al mundo entero.

La tarea desempeñada por el narrador en el Reino del Tercer Piso consistía en gestionar de punta a punta, todos los pagos de los colaboradores periodísticos. A saber: Colaboradores permanentes, Free-Lance y todo terrenal que entregara una costurita a algún editor del Reino del Segundo Piso.

El “Tercer Piso” eran dos palabras malditas para los habitantes o eventuales transeúntes del Reino del Segundo Piso. Subir por los escalones de los pasillos del edificio Santa Marta -lindante a la calle Piedras- o por el nuevo de Tacuarí, guardaba la relación exactamente inversa que el principio físico-mecánico consumaba en si mismo. Esto es, descender de manera áspera del Reino de la Redacción-Creación, al Reino de la Administración-Burocracia.

El Reino de la Rosca era el nexo coordinante entre ambos Reinos, pero de eso no se hablaba en los pasillos.
“Las paredes escuchan”, le comentó de manera muy acertada, una tarde y de paso por ambos Reinos, el escritor Juan Martini al narrador.

El gesto conllevaba a desprenderse de gotas de prestigio. No se podía o no se debía subir al Reino del Tercer Piso, salvo caso de fuerza mayor y que, ameritará el hecho de manera contundente. Un anticipo de sueldo o un vale de adelanto en efectivo, por ejemplo.

Recaer por allí era descender del paraíso al infierno mismo. Sus caras eran muestras más que elocuentes de lo que el narrador intenta relatar, o sea, un calvario.
"Yo soy periodista (o escritor, poeta, filósofo, fotógrafo, actor, modelo, músico), no me pidan que entienda o intente comprender que es una factura C, ya demasiado con la realidad y las exigencias de los Secretarios de Redacción”, se los escuchaba refunfuñar. Y razón no les faltaba.
A ellos se les pagaba para otras cosas. Para usar el intelecto y su arte, después de todo.

Un buen día descubrieron que en el Reino del Tercer Piso, existía alguien que, desde el escueto lugar de excedente e invisibilidad contable-administrativa, intentaba hacerles un poco menos sufrido cada arribo al Purgatorio. Un trato más apacible que lo habitual los sorprendía. Eran atendidos, escuchados y comprendidos. Siempre con infinita paciencia de ambos lados. No era una pose, sino que el narrador -modestamente- no conocía, ni conoce; otra manera de vincularse.

Respondía puntualmente a sus llamados, contestaba sus inquietudes, tramitaba personalmente sus ingresos al sistema de liquidaciones. Sitio intangible, irreal o inimaginable para todos ellos. Al narrador le costó cuatro sesiones comprender aquello que se daba en llamar de manera rutilante Sistema de Liquidación de Colaboraciones Permanentes y Eventuales.
El buen vínculo hacía que el narrador hiciera depositar los dineros de los colaboradores en sus cuentas bancarios y hasta hubo de entregarles los pesitos por sus trabajos en propios manos y en sus domicilios, resultase placentero.

El narrador percibía lo simétrico del vínculo -inédito para ellos y para él mismo- y esa reciprocidad de afabilidad lo llevaba a hacer verdaderos malabares y gestionar imposibles para que, todos los viernes de cada semana, antes de las 4 PM -hora en que puntual e implacablemente cerraba la caja- los más de trescientos colaboradores Free Lance que frecuentaban asiduamente o circunstancialmente el Reino del Segundo Piso, se unieran con sus dineros. El narrador estimaba que, para muchos -y no estaba tan equivocado- esos billetes serían los únicos ingresos del mes. Y con eso no se embroma.

Fueron años de un salvajismo propio de la hijaputez de algunos humanos, grupo al que pertenecían secretarios y editores, quienes -salvo honrosas excepciones, que siempre las hay, claro está- inducidos por los gerentes del Reino del Tercer Piso (empezaba a popularizarse la sigla CEO y la palabrita Controller), hacían la vida imposible a muchos colaboradores eventuales. Esa era o es, -en verdad no lo sé hoy- la figura legal que el Estatuto de Periodista establecía para ellos. Claro, de “eventuales” nada tenían. Pero eso es parte de otra historia que el narrador intentará relatar en otra oportunidad.

La vida laboral comenzó a complicársele al narrador con la caída del Rey del Segundo Piso. Es sabido: a un perro se lo cura como se cura un perro y a un Rey se lo reemplaza con otro Rey, otrora súbdito del Rey caído y ya en desgracia, por lo tanto: bien muerto y muy, pero muy bien enterrado.
Así se adereza y cocina en los Palacios y fue condición sine qua non del flamante nuevo Rey: Serás Rey del Segundo Piso, pero marioneta del Rey del Tercer Piso. Y así cayó un imperio de un tal Marcos C. Y asumió un tal Roberto G.
Y ajústense los cinturones mis queridos.

Infinitos proyectos, números ceros de un sinnúmero de esbozos periodísticos se apilaban en planillas con nombres de escritores, periodistas, poetas, intelectuales, actores, dibujantes, filósofos, ¡locutores! Si, claro, o acaso ¿qué otra cosa es María Laura Santillán?, modelos (¡Top models!), músicos (Roberto Indomable Pettinato, tenía una columna en el patético suplemento de Countries). Era todo aquello una revolución tan bizarra y loca, como incompresible.

Soplaban nuevos aires. Y novedosas tecnologías. Había caído un Rey del Segundo Piso, quien y bajo el piadoso manto de “etapa cumplida” cobró suculenta indemnización y marchó a “Hacer lo que siempre quise hacer: escribir”. Cuando un Rey del Segundo Piso cae, arrastra a algunos de los suyos y se producen los reacomodamientos que el nuevo Rey del Segundo Piso ordena y dispone, siempre con el aval y visto bueno del Rey de Tercer Piso.

La revista del domingo cobra vida y se lanza muy Viva. El suplemento Cultura y Nación se renueva de la peor manera. En un parto con fórceps llega a la vida Informes Especiales, luego devenido en Zona. Countries, Ollas y Sartenes, Mujer, entre otros, son engendros feroces e ilegibles. Pero allí están. Y si el gran diario lo publica, la gente lo compra. Y además, lo lee. Y Blanca Cotta, recicla recetas, hornea y aconseja usos y beneficios para micro-ondas.
Y edita libros bajo la tutela del sonido editorial del clarín.

Y se incluyen infografías por todos lados. En la tapa, en Espectáculos, el Cultural, en Deportes, en la sopa de Blanca Cotta.

Salé a la cancha el primer diario deportivo llamado Olé, a primerear a El Gráfico, que tenía el proyecto en punta, alineado y por salir. El pasquín deportivo llega a vender más ejemplares que La Nación. Si, como el narrador lo cuenta. Es difícil de creer y entender, pero sucedió.

La tapa (el cuerpo del diario) sufre amputaciones, Deportes y Espectáculos pasan a ser suplementos.
Se concreta en términos demasiados ambiguos -de alguna forma hay que llamarlo- otro pase de Atlántida al Imperio de Pierdas: el de la revista escolar-infantil Genios, pero el traspaso incluye todo: su creador, sus integrantes y los derechos de autor. Hubo amenazas a su director y la tele, siempre tan atenta y dispuesta, lo difundió de manera tal, que en el Reino de Atlántida casi les piden disculpas a los protagonistas del pase.

Dos a cero.

Y se incorporan secciones como la dilecta y primorosa columna de la penúltima página llamada “Calles de Buenos Aires”.
Algunos cuenta que choreada de El País de España; otros, dan fe que el por entonces Diario Perfil la tenía. Lo cierto es que, nace lo mejor que el narrador pudo soñar: Las calles de Buenos Aires.

La penúltima página y Las calles de Buenos Aires, la mejor y más prestigiosa columna, por calidad y cantidad de poetas, escritores e intelectuales que por allí desfilaron, dejando su particular percepción del momento y pulso de la ciudad, la observación cuidada y sobria de sus personajes, rincones, bares y plazas de por entonces, hizo posible que el narrador conociera y entablara un vínculo único e irrepetible con cada uno de los escribas que delineaban e imaginaban a la Ciudad de Buenos Aires a su modo y a su arte.

Todo estos cambios se llevan a cabo progresivamente, pero de manera continua, y es el resultado de minuciosos estudios de Focus Group, llevados a cabo por -entre otros- el entrañable Oscar Landi y el semiólogo Eliseo Verón.

Eran épocas que la Argentina tenía como gobierno una monarquía -otra más-, la de la rata de Anillaco y viajar a Miami, Europa o Marruecos, era más sencillo que desplazarse por los pasillos de los vagones del subte de la línea B.

El día de la 10

"¿En qué se parece el fútbol a Dios? En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que la prestan muchos intelectuales"

Eduardo Galeano

De lunes a lunes dá una mano a los que nada tienen y cuando puede la monja Magda se pone la diez de “Croata” y juega al fútbol.

Diario Jornada, Chubut

Con el sudor de sus bancas

Se los nota fatigados a los diputados, quienes sólo han sesionado en 11 oportunidades. A no perder las esperanzas, podrá ser peor aún el año próximo, pués se juega el mundial de fútbol.

La Nación.com

Pagando un Pagadios

Eduardo Aliverti, Marca de Radio 17 de diciembre de 2005

¿Cómo les va? un chiquito antes, 10:02, no 10:03. Bueno ¿todo bien...?

(Silencio)

Hay, por lo menos dos maneras, de las que se le ocurren a uno de analizar lo que muchos juzgan como la noticia del año. Por lo menos las dos maneras que a uno se le ocurren como privilegiables y a la par de ser dos razonamientos en algún sentido contradictorios, ambos son considerables y como si fuera poco, uno puede ser tan válido como el otro.
Lo que no difiere es la conclusión. La conclusión es la misma –para nuestro gusto- cualquiera sea el juicio que merezca.
Desde ya quien habla no hará ningún tipo de análisis técnico, ni de precisión económico-financiera, Heller (Carlos) va a venir hoy más temprano a fin de ello; sino que vamos a intentar un análisis como aquel que cuaja en lo que uno cree en lo que sabe, que es estrictamente lo político.

La manera número uno que se nos ocurre, recuerda el carácter ilegítimo de la deuda externa, que fue sucesivamente contraída para lo que el presidente se encargo de remarcar en su discurso del jueves a la tarde. Hambrear al pueblo en beneficio de la oligarquía financiera internacional y fijar condicionamientos políticos a las decisiones nacionales. A esta altura del campeonato, se supone que abundar es esta relación de causa y efecto, por qué la deuda, para qué sirvió, no tiene mayor sentido informativo. Hay mucha gente que vive en un termo, pero bueno.
Ni siquiera la derecha pone en cuestión que la forma del endeudamiento argentino significó una catástrofe, aunque atribuyen la responsabilidad, sólo a los gobiernos locales y no también, a una estrategia global del capitalismo de los países centrales, esencialmente Estados Unidos, desde la crisis petrolera de mediado de los ’70. Por lo tanto es lícito preguntarse por qué diablos hay qué pagarles hasta el último dólar a éstos chupasangres de los organismos de crédito internacionales, en lugar de usar ese dinero, para corregir los monstruosos desequilibrios y necesidades sociales de la Argentina, dinero que encima, saldrá de las reservas de la Nación. Si se lo ve de ésta manera, de la manera uno, la decisión del gobierno reemplaza a los que simplemente debió haber sido, o alguna vez debería haber sido, un pagadios y en consecuencia amerita ser juzgada como una medida anti-popular, que privilegia la razón de los poderosos por sobre las necesidades de los desposeídos. En seco es así, le guste o no le guste a un gobierno que presentó su determinación por izquierda, sacando pecho por izquierda.

La manera número dos toma nota del contexto político y social y asume tanto como la uno, que no es justo pagar ésta deuda, del mismo modo que reconoce que la quita post default con los acreedores privados, fue tan inédita en su volumen como igualmente anti-popular en el reconocimiento de las acreencias que permanecen. Por que cabe recordar, creemos que por éstas horas no se lo está haciendo con el énfasis debido, cabe recordar el pequeño detalle, de que las próximas generaciones de argentinos tendrán que hacerse cargo de los bonos refinanciados, del conjunto de la deuda, de alrededor de cien mil millones de dólares, sin contar los veinte mil que no entraron en el default y en la refinanciación. Ahora ésta segunda manera también registra que lo que hay por éstas pampas no es un gobierno revolucionario, que ésta sociedad demostró ya varias veces su carácter profundamente conservador, en cuanto a encarar alguna épica antisistémica y que desde esa realidad no pude pretenderse, o no es muy aspirable que digamos, una conducción gubernativa que sea algo más que la izquierda de la derecha. Si se lo ve así, desde la manera dos, antes mojado que en seco, por lo tanto, el kirchnerismo, por lo menos se sacó de encima al Fondo y tomó una medida bastante audaz, -aunque en algunos minutos, en algunas líneas más adelante trataremos de precisar a qué llamaremos audacia-, teniendo en cuenta la correlación de fuerzas realmente existente, que convengamos no dá para ilusiones mayores, viene a ser aquello de que Kirchner no es un tipo de izquierda, pero en la sociedad no hay o no aparece nada a la izquierda de Kirchner. Este pueblo ¿se banca algo más, algo qué esté más a la izquierda que usar las reservas para saldar la deuda con el Fondo? ¿Se bancaría una presión endógena y externa que construyera una subjetividad de país aislado, huérfano de inversiones, ubicado en el “ridículo de tener que vivir con lo suyo”, largado a la utopía de liderar con Cuba y Venezuela el enfrentamiento con yanquis y aledaños? ¿Si? ¿Se bancaría? Vaya uno a saber si la respuesta no sería afirmativa en caso de que Kirchner fuese un líder de izquierdas, pero el tema es que Kirchner no es un líder de izquierdas, ni mucho menos, por que nada menos que la sociedad no quiere que lo sea. Y es allí donde esta segunda manera de analizar el pago completo de la factura del Fondo, adquiere una perspectiva diferente. En vez de convocar a una movilización de las masas para asumir un hipotético destino de soberanía económica plena, decidiendo no pagar un centavo, Kirchner llama a aceptar que no queda otra que sacar de la cama al Fondo y a sus programas de ajuste, al costo de pagarles sus acreencias y dice que entonces, no seremos más dependientes que de nosotros mismos. Técnicamente esto no es cierto, por que la inmensidad de la deuda tiene muchísimo más que ver con las decenas de miles de millones de dólares que continúan debiéndose a los privados, que con los menos de diez mil que se le deben al Fondo. Kirchner no se preocupa por eso, por que esos vencimientos caerán cuándo quién sabe qué será de su vida. En otras palabras, en lo estructural, no se resolvió nada. Esto último tampoco sugiere que necesariamente a mediano plazo estemos bailando en la cubierta del Titanic, sólo intentamos apuntar el dato objetivo, numérico, contable, de que el Fondo Monetario despedido de la alcoba, no es el que la tiene más larga. Si es cierto que ahora se verá en forma más cristalina que nunca, si haberse sacado de encima al Fondo, querrá decir que la plata de vencimientos ahorrados y condicionamiento político cero, implicará destinar esos fondos a una distribución de la riqueza exactamente inversa a la injusticia que este mismo gobierno profundizó.

Tal como ha presentado la noticia, el gobierno ha perdido casi toda la excusa técnica para no reparar a pobres, jubilados, indigentes; para no activar créditos dirigidos al reacomodamiento productivo del mercado interno, para seguir haciéndose el desentendido con la aplicación de un IVA que equipara a la bijouterie con los paquetes de arroz.

Lo audaz o lo bastante audaz de la medida, en realidad pasa por ahí, por haber presentado la noticia por izquierda. Si de aquí en adelante, las cosas de la economía siguen por derecha, el efecto será boomerang, por que habremos pagado todo, pero todo, al reverendísimo cohete. El presidente creó una expectativa enorme el jueves a la tarde y se tiene que hacer cargo de haberla señalado como, así dijo textualmente “Un cambio de época”. Está claro que cabe concederle el beneficio de inventario -hasta que se demuestre lo contrario- no hay por qué no hacerlo. Está claro tanto como la sospecha de haberse tratado, de un gran anuncio para la gilada.

sábado, diciembre 17, 2005

Tenerla clara

Para saber cómo es la soledad, tendrás que ver que a tú lado no está.

Página/12

Error no forzado

La sección Gente y TV del periódico El País de España, muestra la serie gráfica llamada Las caras del día.
Aparecen allí, el rostro del tenista Nº 1 del mundo -y de otros planetas- el suizo Roger Federer. Pegado a él, la cara del futuro presidente de Bolivia, Evo Morales. Hasta ahí, todo normal.
Si el lector activa “Ver fotogalería” y hace correr la secuencia, reparará que, Roger Federer exhibe aires de parlamentario suizo; pero Evo Morales difícilmente pasaría la qually de un torneo de ATP.

El País.es

Tres agujas

El jefe del servicio de Maternidad del Hospital Regional, Miguel Curioni, reveló ayer que en el curso de este año tres mujeres murieron tras ingresar a la sala de urgencias con evidentes síntomas de abortos provocados

La Voz del Interior, Córdoba

viernes, diciembre 16, 2005

Pilates

Dijo Cristina: Un Rey pingüino no debe verse gordo

BBC Mundo.com

Coeficientes deficientes

Cuando el crecimiento de las economías latinoamericanas no sirve para nada

BBC Mundo

Al Fondo, a la derecha

¿Es posible algo que tanto satisface al FMI sea bueno para el pueblo? Pregunta sabiamente Marcelo Zlotogwiazda

Página/12

jueves, diciembre 15, 2005

Cancelaciones














Cancelar el hambre
Cancelar el desempleo
Cancelar la inflación
Cancelar el desamparo
Cancelar la marginación
Cancelar la indignación
Cancelar la degradación
Cancelar la infame distribución de la riqueza
Cancelar la vergüenza de los pobres
Cancelar la ostentación de los poderosos
Cancelar el liberalismo
Cancelar el post-liberalismo
Cancelar el neoliberalismo
Cancelar el post-neoliberalismo
Cancelar la teoría del derrame
Cancelar la teoría del post-derrame
Cancelar todas las teorías de las teorías de Mercado

Cancelar, cancelar, cancelar
Cancelar, cancelar, cancelar
Cancelar, cancelar, cancelar
Cancelar, cancelar, cancelar

Cancelar la deuda de los jubilados
Cancelar el dolor de los ancianos
Cancelar el chamullo de los supuestos beneficios del cancelar
Cancelar los discursos tribuneros
Cancelar las dietas de los diputados, senadores y concejales
Cancelar el INDEC
Cancelar las estadísticas
Cancelar la City porteña
Cancelar la Bolsa de Valores
Cancelar las cuevas y casas de cambio
Cancelar a los gurúes de la economía
Cancelar los muestreos de imagen
Cancelar el Ministerio de Economía
Cancelar los gastos reservados
Cancelar a los economistas
Cancelar la Sociedad Rural Argentina
Cancelar las mansiones en El Calafate
Cancelar las mansiones en Anillaco
Cancelar las mansiones en San Vicente
Cancelar las quintas y/o estancias en Villa Rosa
Cancelar las cuentas de los políticos en Suiza

Cancelar, cancelar, cancelar
Cancelar, cancelar, cancelar
Cancelar, cancelar, cancelar
Cancelar, cancelar, cancelar

Cancelar la mortalidad infantil
Cancelar el Mal de Chagas
Cancelar la desnutrición
Cancelar la poliomielitis
Cancelar la tuberculosis
Cancelar el cólera
Cancelar las carencias en los hospitales públicos
Cancelar la falta de techos, tizas, pizarrones, bancos y sillas en las escuelas públicas

Cancelar, cancelar, cancelar
Cancelar, cancelar, cancelar
Cancelar, cancelar, cancelar
Cancelar, cancelar, cancelar

Tanto para cancelar antes que cancelar la deuda con el FMI

No logro cancelar ponerme negro de furia y que me pinte vergüenza ajena
Mejor cancelar y no seguir

Clarin.com

Desde el alma

Mi amigo, mi maestro; casi mi viejo Bernardo Baraj


El héroe del whisky

Es un buen tipo el Coco Basile

Página/12

Gracias a Faena

Mercedes Sosa cantó anoche en Faena Hotel
Piensen lo qué gusten.

Desigualdades

Un niño originario de Chiapas tiene la mitad de oportunidades de vida, menos posibilidades de educación y mayores riesgos de ser maltratado, en relación con un infante que nace en Nuevo León.

El Universal Online

"Venimos a preguntarle a la patria, a nuestra patria, ¿por qué nos dejó ahí tantos y tantos años? ¿Por qué nos dejó ahí con tantas muertes? "

Sub-Comandante Marcos

Aquella solitaria vaca cubana

UNICEF mira el cielo justo a tiempo.
Y la civilización la ama.

Prensa Latina

De cómo explicar lo inexplicable

Fue él, los otros y también, Fuenteovejuna. Errores que sólo costaron más de 30.000 vidas.
Y el guapo sigue hablando.

EuroNews

La alegría no es sólo periférica

De la descomunal y suntuosa torre, plantada en Sánchez de Bustamante -casi esquina Peña- en el paquetísimo barrio de Recoleta, y de uno de sus opulentos balcones-terrazas, pende orgullosa y arrogante una bandera de Boca Juniors.
Y está bien.

La Nación

miércoles, diciembre 14, 2005

Pañales para dos

Julio Iglesias Puga, padre del cantor español, será padre a los 90.

Infobae

Profundo, pero no tanto

Según dice el senador suizo Dick Marty, la investigación será profunda. Ah, si: La investigada será la CIA.

EuroNews

Esto está muy Tamil Nadu

La actríz Khushboo rompe mitos y tabúes.

E-Leusis.net

Dolor demente

Un poco de amor francés y ejercicios mentales mitigarían los dolores.

BBC Mundo.com

martes, diciembre 13, 2005

Si de cancelar se trata

Brasil cancelará deuda al FMI por adelantado.
Esta deuda ¿Cuándo la cancelarán?


La ensaladera de plata

El narrador es amante del tenis y el fútbol. O del fútbol y el tenis. Es por ello que no puede dejar de olvidar que hace 24 años acariciamos la Copa Davis. El talento incomparable de John McEnroe lo impidió, ayudado por el primer héroe del ace, Roscoe Tanner.
Argentina cayó en la final; hasta la fecha, su única final de ensaladera.
De todas maneras y resquemores dejados de lado, aquel día el gran Willy Vilas y José Luis Clerc, casi dan el batacazo.
Fue un 13 de Diciembre de 1981, en Cincinnati.

Okupas

El lunes próximo vuelve Okupas y el Pollo, el Chiqui, Ricardo , Walter y Severino.

De garpe y exprimidos

El narrador no ignora que para ellos y para casi todos nosotros, la calle está dura. Que tienen que lidiar con el tránsito, los taxistas, esos tremendos enemigos e irreconciliables cohabitantes del asfalto, con los controles, las barreras, los semáforos y hasta con personas como el narrador.

Gente común, todas de a pie, laburantes -como ellos-, que echan raíces en cada poste o cada parada, esperando se produzca el milagro: ver en el horizonte el numerito de la línea 110 o 92, en el caso del narrador.

Esperas que se extienden más de lo habitual, muchísimo más de lo que indican los organigramas inentendibles, impresos y prolijamente pegados en la pared lateral que hace ángulo con el techo del bondi.

Y esperamos, algo a lo que estamos acostumbrados, después de todo. Y de golpe y después de más de veinte minutos -mínimos- de amansadora, de la nada se divisa en la lejanía de Scalabrini Ortiz o Coronel Díaz, según la hora, mellizos, trillizos, cuatrillizos y hasta ¡quintillizos! del 110 o 92.

E irrumpen, como si nada, lo más campantes y jubilosos. Jugueteando entre ellos, charlando ventanilla a ventanilla acodados sobre el ventiluz, violando semáforos y hasta y también, seguir de largo y no detenerse donde corresponde. Algo tan sencillo y obligatorio como eso: parar cómo quién se tropieza con algo o con alguien. O sea, no registrarnos, dejarnos de garpe y de a pie.

Pués bien. Cuando el narrador cuenta con la dicha, gracia y bendición de ascender al colectivo y acceder en medio del amasijo de gente a la maquinita expendedora de boletos, -acto obligatorio este, claro está- tiene invariablemente la deferencia de anteponer al monosilábico y aburrido “Ochenta” un cordial y con onda, muchísima onda, el suave y delicado “Buenos días”.

Y es inútil. El narrador jura qué lo es. Nunca hay respuesta. O sí. Por toda replica se obtiene un lacónico y ordinario mascullo “¿De cuánto?” y además de yapa, el vozarrón, los gritos histéricos y exprimidores de Ari Paluch como primera y envolvente melodía de bienvenida.

El narrador intenta reseñar, por si no se ha notado, sobre algunas conductas de los conductores de transporte público de pasajeros, los colectiveros.

lunes, diciembre 12, 2005

Pertenecer

Vivís es este mundo, necesitas Visa


Redondeando

Cómo quien saca el caniche a pasear y sin más, George W.Bush se despachó con el número.
Qué lo parió con este mal parido.

Lo que Flavia se llevó

El diputado de PRO, el infante Mauricio Macri no la tiene clara.
A su papi Franco tamaña claridad de otras épocas, lo cegó.
Pobres.

Más que gorrión, un garrón

Lo llamaban gorrión y no fue partícipe de aquel culebrón que por el año 72 interpretaron Beatriz Taibo y Alberto Martín.
No. Al pobre gorrión holandés lo desplumaron.
Más que gorrión, un garrón.

Lecciones

Con el rigor y la claridad periodística que lo avala y caracteriza, Eduardo Aliverti nos pone - entre los que se incluye el narrador- lo puntos sobre las íes.
Página/12 de hoy, lunes ¡tan lunes!

domingo, diciembre 11, 2005

Promesas sobre el bidet

"No es posible imaginar EE UU sin Nueva Orleans”, dijo Bush solemne. "Esta gran ciudad renacerá", subrayó. Poco después se apagaron las luces. Y el presidente se marchó.
Desde entonces, inmensas partes de la ciudad siguen en la más absoluta oscuridad.

Expertos cínicos

Los Babasónicos profetas místicos musicales, oráculos y budas de Lanús, nos dictan cátedra a nos, terrenales, sordos e incultos.

¡Pero andá!

¿Y cuánto valen tus ojos maquillados y meditar con éter perfumado?

The Christmas Song

La próximas navidades serán más bellas si las canturrea Diana Krall
Papá Noel: ya sabes que puedes dejar en el arbolito del narrador.

sábado, diciembre 10, 2005

Es tarde, muy tarde

Mi abuela Julieta solía decir: Cuando un niño se ahoga, se tapa el pozo.
Diputada Vaca Narvaja, es tarde, muy tarde. Se nos ahogó otro niño.

Sobre flexibilidades y abolladuras laborales

El narrador llega a su casa cansado. Otras doce -o más- horas despachadas entre un montón de nadas. En un lugar inhóspito y desapacible. Compartiendo -de alguna manera hay que llamarlo- un espacio hostil con personas que viven en otra realidad, en otro mundo, en otra dimensión. Un lugar vacío de palabras.
Un recinto donde todo es efectivo, ahora y ya. Un ámbito donde el egoísmo prevalece y sobrevuela cada rincón, inundándolo de manera tal que repugna. Un lugar de charlas y conversaciones banales y frívolas.
Donde cada habitante de ese espacio, muestra y demuestra orgulloso sus logros: ostentaciones que se cuentan en cientos de miles. Y les va la vida en ello.
El narrador, por cuestiones fisiomercadolaborales concurre allí día a día, excepción de domingos. Y le resulta harto difícil no salir abollado entre tanta holgura económica exhibida de manera obscena y de tantos obscenos exhibidores de holguras económicas.
Y no son los chichones o abolladuras -concluye el narrador- lo peor del asunto. El suplicio es el silencio que debe de guardar durante horas, sin tropezar en ese espacio, con una sola palabra que, alivie ni un poco tan siquiera, el sopor y lo eterno de la espera, que no es más que dejar que las horas caigan, para salir disparando de ese ámbito.
Ese ámbito que, modernas leyes y dictámenes elaborados por concienzudos y meticulosos técnicos y profesionales de los gobiernos de turno que supimos conseguir llaman presuntuosamente, empleo.
Fin de la semana laboral. A vivir qué son los días.

Post-Data suavizante: Al abrir el blog me encontré, o mejor, me reencontré con Daniel Freidemberg y un comentario suyo. Qué honor. Por si lees éstas líneas, te mando un fuerte abrazo, Daniel.

viernes, diciembre 09, 2005

No me pidan que cabecee, me angustia

Parece que la están pasando fiero en Leipzig, Alemania, esperando el sorteo del mundial de fútbol.

Subí que te llevo

El "zumba" se colgó del bondi a Finisterre, rajando del amor y detrás de un beso nuevo.
Pero no, equivocó el camino y de bondi.
Estaba en Rouen.
C’est la vie.

Media Verónica

Fue de ellos un verano.
El Toco la amababa, pero El Falucho, también. Y eso fue un problema.

jueves, diciembre 08, 2005

Currículum Vitae

Tal vez el feriado de hoy remita al narrador a cada mañana de cada domingo de todos los meses de todos los últimos años; y es por ello que recuerda el poema. En tanto busca y rebusca en los avisos clasificados un empleo y un ingreso que exceda en efectivo -un poco, tan sólo un poco- los números mínimos que borda el INDEC.
Lo sabe, muchos se lo han dicho: lo detestan a Benedetti, han llegado a expresar de él ser un hábil especialista en frases para almanaques o póster.
Respetables opiniones. Allá cada cual con ellas.

Currículum

El cuento es muy sencillo, usted nace contempla atribulado el rojo azul del cielo, el pájaro que emigra, el torpe escarabajo que su zapato aplastará valiente, usted sufre reclama por comida y por costumbre por obligación llora limpio de culpas extenuado hasta que el sueño lo descalifica, usted ama se transfigura y ama por una eternidad tan provisoria que hasta el orgullo se le vuelve tierno y el corazón profético, se convierte en escombros, usted aprende y usa lo aprendido para volverse lentamente sabio para saber que al fin el mundo es esto, en su mejor momento una nostalgia en su peor momento un desamparo y siempre, siempre un lío, entonces usted muere.

Mario Benedetti

Arte, verdad y política

"¿Cuántos seres humanos deben morir para que califiquemos a sus responsables como criminales de guerra?", se preguntó el Nobel Harold Pinter

Jardines primitivos: Le pica a Picavet

La directora Alexandra Picavet, brotada

"Nuestros parques nacionales son joyas o tesoros nacionales que están ahí para el disfrute sano de todos. Esto es un ataque a algunos de los lugares más hermosos y sagrados en los Estados Unidos", dijo Picavet, portavoz del Parque Nacional Sequoia

La muerte es una cuestión de suerte

Pistolas, que se disparan solas
Caídos, todos desconocidos

La dificultad

El narrador está exhausto. Entre la gripe y los políticos, lo dejaron hecho un mamarracho.
Piensa en tanto hermano muerto, tanto amigo enloquecido y por dentro, recrudece la bronca.
Pero antes de intentar dormirse, lee unas líneas:

Lo que resulta arduo es captar profundamente la dificultad. Debido a que se la comprende al ras de la superficie, sigue siendo simplemente la misma dificultad que era. Tiene que ser arrancada de raíz; y eso implica que comencemos a pensar de una nueva manera. El cambio es tan decisivo como, por ejemplo, el que va del pensamiento alquímico al pensamiento químico. Es la nueva manera de pensar lo que es tan difícil de establecer.


Ludwig Wittgenstein, Ocasiones filosóficas

miércoles, diciembre 07, 2005

A Las flores del turrón: los turros

A Ustedes, que viven en otro país, en otro planeta, en otra dimensión.

A Ustedes que, mientras tanto y cuales patéticas Mirthas Legranes, elucubran “¿Qué hago?” “¿Me lo pongo o no me lo pongo?”, más luego deciden qué hacer; a nosotros, en tanto Ustedes meditan, se nos va la vida. En medio de sus roscas, divagues y devaneos.

Sigan, si por acá nunca pasa nada. En Francia, por menos de un cuarto de lo que ha ocurrido por estos lares, incendiaron medio París.

Sigan renovándose y repartiéndose la torta en porcentajes del 50% cada dos años. De todas maneras, nos los habitantes de éste bendito territorio poblado, obligados que estamos; vamos y los votamos, para que después Ustedes muy perfumados, peinados, maquillados y empilchados de Armani, ni siquiera asuman o terminen su mandato para el cual fueron elegidos. No se preocupen: no guarda importancia alguna.

Por la velocidad de definición, unos goleadores Ustedes. Son la flor del turrón. Si, Ustedes, los turros.

Mientras Ustedes se divierten con los índices, con las embajadas, las senadurías, las diputaciones, las concejalías y demás(ías), muchos de los nuestros se mueren de hambre. Muchos hacen cola en los hospitales hoy, ahora mismo, para que los atiendan y con suerte, dentro de una semana. A no ser que concurran con sus corazones en las manos. Y no por las flaquezas de médicos y enfermeros.

En tanto, Ustedes, juegan al juego que más les gusta, los pibes que logran ir al colegio llegan sin desayunar y sus maestros, en lugar de enseñarles, los alimentan; por que algunos, de puros caprichosos nomás, se desmayan. De hambre, claro.

Ustedes ¿Saben lo qué es el hambre?

Perdón que les interrumpa la siesta o la feria, “Séigual”, diría Minguito

¿Y nuestros viejitos? ¿Qué hay de ellos? Después de yugarla –no tanto como Ustedes- cobrarán jubilaciones que repugnan, dan vergüenza y tirria.

Y la población incluida laboralmente, que no se enferme. Y que no la despidan del “empleo”. Y no busque laburo, por que hasta la carta astral le piden.

¿Cuándo comprenderán de qué se trata? ¿O lo saben y disimulan? Si es así, les juro, le sale fatal. Se les corre el rimel.
Y si, no es la política, imbécil. Son los políticos, imbéciles.

A Ustedes, no es por odio, es sólo por asco.

El tiempo no para
(Bersuit Vergarabat)

Disparo contra el sol
con la fuerza del ocaso
Mí ametralladora
está llena de magia.
Pero soy solo un hombre más.
Cansado de correr
en la dirección contraria,
sin podio de llegada
y mi amor me corta la cara,
porque soy sólo un hombre más.
Pero si pensás que estoy derrotado,
quiero que sepas que me la sigo jugando
porque el tiempo, el tiempo no para.

Unos días sí, otros no,
estoy sobreviviendo sin un rasguñón,
por la caridad de quien me detesta.

Y tu cabeza está llena de ratas.
Te compraste las acciones de esta farsa
y el tiempo no para.
Yo veo el futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para, no para.

Yo no tengo fechas para recordar
mis días se gastan de par en par
buscando un sentido a todo esto.

Las noches de frío es mejor ni nacer,
las de calor se escoge matar o morir
y así nos hacemos ¡argentinos!
Nos tildan de ladrones, maricas, faloperos,
y ellos destruyeron un país entero,
pues así se roba más dinero.

Amores perros o ladrándole al celular

El narrador admite que el teléfono celular nos ha invadido, ya no hay dudas. Los hay por donde quiera que vayamos. La gente camina por la vereda o cruza la calle y no mira otra cosa que no sea el aparatito. Alguien y algún día, va a embestir mal a un congénere y algo fiero va a ocurrir. La vida por un mensaje de texto. Hasta allí, la cuestión es pasable. El narrador ha oído y visto al sociólogo Luis Quevedo explicar lujosamente a Patricia Kolesnicov el privilegio integrador de pertenecer de los portantes o usuarios de los telefonitos.
Ahora bien, entre humanos, las modas, el consumo y los berretines y hasta, la necesidad, se entiende. Pero, celulares ¿para perros?. No embromemos
¿No alcanza con paseadores y psicólogos para los canes?
Parece qué no.

martes, diciembre 06, 2005

Tratando de lucirse, el chancho puede comer jamón

Cuanto más alto trepa el monito, más el culo se le ve (Patricio Rey)

Juró Eduardo Lorenzo Borocotó
Juró Luis “No afaneno’por do’año” Barrionuevo
Juró el Infante Mauricio Macri, con el Rafa Dizeo haciéndole el aguante en el palco.
Casi jura el electricista Luis Patti.
Rafael Bielsa no juró, se va a anclar en París. Pobre ¿Para qué recorrió las villas el ex Canciller?
Claudio Morgado lo reemplazará, hasta que al ex TV® lo designen en el directorio de Canal 7.
Juró Marcó del Pont quien negó enfáticamente el ofrecimiento para sustituir a Felisa Miceli al frente del Banco de la Nación Argentina.
Marcó del Pont: del único lugar de dónde no se vuelve es del ridículo.
Ya juraron la rata y el Adolfo.
Echemos los fideos.
Cuánta razón tiene el Indio Solari cuando canta en “Toxi-Taxi” lo que somos para ellos: Un negocio tan pequeño y simple

El infierno desde adentro

Entrañable y querido Jack Fuchs

Basta la salud

“No es poesía ver la carne transpirar” cantaría -afinadísimo como siempre- Ricardo Mollo.
Tampoco es poesía -claro está- que dos hilos de agua recorran la cara del narrador.
“No son lágrimas de oro”, entonaría el maravilloso Manu Chao.
Son dos incesantes y límpidos torrentes que brotan de mis fosas nasales.
Es “Agua”, como entonaría Andrés Ciro de Los Piojos.
Es gripe
Eso, resfrío y gripe.
Pero hay que se seguir.

lunes, diciembre 05, 2005

Presentismos

El narrador lee las noticias que dan cuenta del triunfo en las elecciones legislativas del “socialista” (textual La Nación) Hugo Chávez en Venezuela.
En verdad, el tipo le cae simpático al narrador.
Ahora bien y aislando afinidades o simpatías personales, casi toda la prensa le achaca al triunfador y “socialista” Hugo Chávez falta, escasa o nula legitimidad a la victoria obtenida por el alto porcentaje de abstenciones.
Inútilmente se pregunta el narrador ¿Qué porcentajes de presentismo tendrían las elecciones por éstas pampas, si no fuésemos obligados a ir a votar? Alcanza con recordar -cualidad tan en desuso por estos tiempos- un artículo publicado por el irreprochable periodista Eduardo Alverti en Página/12 del 31 de Octubre. Si, del 2005.

No es poco: alta, pesada y estresada

La top-model Pampita embarazada, el infante-diputado Mauricio Macri, separado y la rascanubes Taipei 101, estresada.
La humilde torre de 508 metros de altura y más de 700 mil toneladas de peso, pide a gritos un limón.
Pobre.

No errar el tiro libre

Lo deja más tranquilo al narrador.
El sábado refirió a la pretenciosa nota aparecida en

domingo, diciembre 04, 2005

Vecina ¿tiene una cebolla?

La viuda y el asesino en reunión de consorcio

Prozac por la noticia

Con los párpados pegados, por un sueño postergado, nos cansamos de luchar
(...)
La sonrisa cuesta más, de qué país estoy hablando, las neuronas van marchando
(...)
Gente fina, delincuente. Algunos ya diputados y brindo por nosotros, los tarados que les pagamos.
(...)
Antes Pelo, ahora Gente, antes lucha ahora circo, antes pan, ahora Clonazepán
(...)
Pastillas, la última esperanza negra, podés pedirle pastillas a tú suegra

Clonazapán y circo
Andrés Calamaro

sábado, diciembre 03, 2005

Punto

¿Por qué?
El narrador casi nunca mira tele.
¿Por qué, justo hoy sábado enciende el aparato, cae en Film&Arts y está Norah Jones? Y si está Norah, está ella que no está pero está.
Otro punto (y aparte)

John Lennon: Palabras inéditas

En esta conversación con uno de los íconos de la cultura popular del siglo XX, Lennon habla sobre su genialidad, las intrigas que acabaron con los Beatles, y la experiencia de haber pertenecido a un grupo que, según sus propias palabras, era aun más popular que Dios.

Ya nunca me verás como me vieras

La paciente dio las gracias a los médicos al ver su nuevo rostro

Oler a chivo

Revista Ñ
¿Hay un jazz argentino?

¿De qué hablamos cuándo hablamos de jazz argentino?
¿De la música?
¿De los productores?
¿De los boliches y los dueños de los boliches?
¿Del target de los boliches?
¿De los representantes de los sellos discográficos?

Entonces ¿habemus o no habemus jazz argentino?
Mucha tapa, poco contendido.
Demasiada camiseta y cada vez menos gambeta.

Piadoso silencio de blanca

El diariero no habla de ti

¿Qué se sabe del paradero de Lezama? ¿Alguien tiene noticias al respecto? Hace dos meses y nada.
Recibo gustoso información.

jueves, diciembre 01, 2005

Tarea fina la de Felisa

El narrador vuelve a su casa en el 92. No es un medio de transporte confortable la línea 92. Mucho menos, un viaje cómodo. Discurre que existen personas que se quejan porque no pueden “volar” por éstos días.
¡Ay, qué acá no vuelvo más, coño! Se queja una turista española, sin saber que los dueños de las naves voladoras, son españoles. El narrador le trueca estos días de estadía con aire acondicionado y canapés en la base aérea de la Costanera, por tres viajes de vuelta entre Coronel Díaz y Peña hasta Ángel Gallardo y Camargo.

Y subí que te llevo, si puedes. Un amasijo de gente, mochilas, celulares, sudores, celulares, gente, mochilas, celulares, sudores y celulares. Divisar o figurarse el acercamiento a la llegada, entre el embrollo y gentío tecnofisiológico referido, es como avistar el cielo del amanecer en Playa Honda de la Isla Gorriti. Un sueño, casi.

Arribado por fin a su posición hogareña, el narrador busca silencio y también y además, algo más: silencio. Y si no hay silencio, que suene el piano de Keith Jarrett o la voz cascada y ronca de Johnny Hartman. En eso anda el narrador, anegando la casa de sonidos y silencios. Una nota, un silencio. Pero la terca y férrea ósmosis informativa de la única tevé al palo de la única vecina no tan al palo, lo anoticia de que “los supermercadistas se comprometieron a bajar los precios un 15%”. La noticia parece una broma en sí misma y además, de mal gusto. Y a esta hora, piensa el narrador. Un horror: a la voz de Johnny se le incorpora, en un dueto tan despampanante como obsceno, la de ¡Marcelo Bonelli!

El narrador ha quedado mal parado y dudando: Se interroga ¿Estará tan buena la Miceli para qué estos tipos regalen así por que si un 15% de sus ganancias? ¿Tan feo y malo es Lavagna? ¿Por qué ahora y no un año atrás? ¿Tanto margen de ganancia tuvieron y tienen los empresarios?

El narrador, pesimista empedernido, rápidamente tacha y concluye: Los empresarios argentinos nunca van a pérdida; por ello los márgenes de ganancias deben de ser continentales y si prometen bajar un 15%, esta noche, remarcan un 30%. Decide no continuar con los cuestionamientos, por que tal vez esta noche sueñe con volver a probar queso Port-Salut.

ONU pide dos cafés de los ricos

Naciones Unidas pidió US$ 4.700 millones para ayudar a las personas más necesitadas en el mundo, en lo que se considera el llamamiento más grande en la historia del organismo.

Estamos pidiendo el equivalente de 48 horas del gasto militar mundial, o de dos tazas de café por cada persona rica en el mundo, expresó Jan Egeland, subsecretario de la ONU para Asuntos Humanitarios

Sin agua, sin luz y ahora ¡sin limbo!

¿Qué es exactamente el limbo?

“El hombre tiene una apertura hacia lo infinito y hacia la plenitud”, definió el Padre Samuel Fernández

eÑes

El Cultural.es es el suplemento de cultura de El mundo.es http://www.elmundo.es/index.html?a=9c6a011fff4b4bd3db12d0f473c6ec0a&t=1133440566 y lleva la letrita Ñ.
Pregunta de puro ignorante ¿Tan escasa resulta la inspiración en las huestes de la orquesta cuyo destacado líder es un clarín?

En España, El País es lo primero

De acuerdo a la demanda de medios off line por parte de los Internautas residentes en España, el líder indiscutible es El País con 2.279.930 lectores, seguido de 20 Minutos con 1.468.308 y El Mundo con 1.260.700.